Idea que parte bajo la inspiración de un amigo, y poniendo en práctica una nueva afición que no había descubierto hasta ahora, nace ENDOYO... que con un "Bueno, aquí estamos de nuevo" introduce las diferentes entradas en un intento de poner a vuestra disposición información, curiosidades, opiniones y un largo etcétera sobre diversos temas, principalmente sobre CIENCIA y MEDICINA; y haciéndolo lo mejor que pueda, espero que os guste mi humilde blog donde plasmaré cosas que vayan pasando por ahí (siempre que pueda).

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domingo, 30 de enero de 2011

Efecto Mozart

Bueno, aquí estamos de nuevo, y ahora retomo un tema del que ya hablé en su momento hace bastante. Si recordáis la entrada "Recétame una dosis musical", hablaba de las virtudes de la música en el tratamiento de algunas patologías, principalmente del tipo dislexias, alteraciones del lenguaje, autismo, problemas de atención, además de trastornos incluso del equilibrio, control motor y coordinación... por las conexiones del área acústica y de procesamiento de la música con otras zonas.

La cuestión que quiero tratar aquí es la siguiente ¿existe el efecto Mozart?, es decir, ¿escuchar Mozart nos hace más inteligentes?



Que duda cabe que la música de este genial compositor y pianista austriaco allá por el siglo XVIII es con diferencia una de las mejores que se ha escuchado, se escucha y escuchará en bastante tiempo. Escucharla es una auténtica delicia para los sentidos, pero... ¿seré más listo si lo escucho?
Ya a principios del siglo XX se empezaron a hacer experimentos con la música para averiguar sus propiedades cognitivas... aunque sin demasiado éxito. Incluso más recientemente, concretamente en 1993 se hizo la primera prueba que pareció indicar que dicho efecto realmente existía, en la Universidad de California, a un grupo de estudiantes a los cuales se le puso música mozartiana, y demostraron un aumento de su cociente intelectual de al menos 8 puntos, aunque de forma temporal, centrándose esa mejora en las habilidades visuoespaciales.
Hechos desde luego muy controvertidos, que causaron un gran revuelo, y también, por qué no decirlo, una gran oportunidad comercial. A partir de este recién denominado "efecto Mozart", empezaron a surgir de forma casi masiva grupos de investigación, experimentos... dispuestos a recrear los resultado... algunos lo consiguieron, otros no... y otros obtuvieron resultados no significativos. Todo esto llevó a que se cuestionase la existencia de dicho fenómeno.
Para no seguir aburriendo con la historia... abreviaré diciendo que incluso actualmente no se sabe a ciencia cierta la existencia del efecto, a pesar de la multitud de experimentos que se han hecho, no existe un patrón definitivo para consolidar los resultados. Aunque sí se sabe una cosa: la música desencadena un mayor estado de alerta, es como si pusiese en marcha la atención, una mejor actitud afectiva, además se libera una sustancia, la dopamina (neurotransmisor del aprendizaje, de la recompensa, de la alerta, de las adicciones...), e incluso el hecho de que la música mozartiana sea en Allegro influye en el estado de ánimo del individuo... por todo ello se podría explicar las bondades de la música.

El típico "dicen por ahí" de poner música clásica a lo bebés los haría más inteligentes... según esta información sigue siendo eso, un mito, pero sí que se podría intentar explicar basándonos en que es un método de estimulación temprana del bebé, y considerando las conexiones que antes he mencionado con numerosas estructuras cerebrales de la vía auditiva, relacionadas con aspectos motores, sensitivos, y cognitivos, sería beneficioso sin duda, pero eso sí... no pensemos por ello que el chiquitín será un superdotado, eso sólo la genética lo dirá.

En términos generales, aún sin estar totalmente demostrado como la ciencia exige, sí es verdad su existencia, pero no como se piensan algunos, es decir, no por escuchar Mozart todos los días serás un superdotado; dicho efecto es muy inestable y limitado, es temporal, durando un corto período de tiempo tras la escucha de la pieza mozartiana.



Aún sin servirnos como método rápido, fácil y barato de volvernos inteligentes... es necesario escuchar a este grande de la música.

Un saludo

PD: este tema me genera un gran interés, así que si algún lector tiene alguna información que pueda aportar, se lo agradecería.

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