Idea que parte bajo la inspiración de un amigo, y poniendo en práctica una nueva afición que no había descubierto hasta ahora, nace ENDOYO... que con un "Bueno, aquí estamos de nuevo" introduce las diferentes entradas en un intento de poner a vuestra disposición información, curiosidades, opiniones y un largo etcétera sobre diversos temas, principalmente sobre CIENCIA y MEDICINA; y haciéndolo lo mejor que pueda, espero que os guste mi humilde blog donde plasmaré cosas que vayan pasando por ahí (siempre que pueda).

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domingo, 22 de mayo de 2011

Bostezando...

Estamos muertos de aburrimiento, ya sea en una clase de psicosomática... o bien, viendo un tostón de película... o bien, cayéndonos de sueño... inevitablemente sobreviene una acción por todos conocida y que indica el estado en que estamos... el bostezo, todos lo hacemos varias veces al día y sabemos perfectamente lo que es, aunque la definición técnica es que consiste en una apertura de la boca, de unos pocos segundos de duración, junto a una inspiración profunda a través de la boca seguido de una pausa de apnea, y posterior espiración y pudiendo ser acompañado de otros movimientos motores como estiramientos con más frecuencia. Otro dato curioso es que este mismo gesto (o similar) podemos verlos en otros animales, ya sean vertebrado o no.
El lugar de nuestro cerebro donde se origina tal acción se llama "Núcleo Paraventricular del Hipotálamo", ya que parece ser que su estimulación genera el bostezo.

¿Pero... para qué sirve bostezar? ¿qué sentido tiene hacerlo? Aún no se sabe a ciencia cierta por y para qué bostezamos, pero por algo tiene que ser. Hay muchas teorías al respecto, pero son sólo eso, teorías e hipótesis que no llegan a tener una suficiente sustentación empírica como para conformarlas.

La 1º que se plantea es la función respiratoria: se piensa que el objetivo de bostezar es conseguir más oxígeno para el cerebro, y así despertarlo... pero resulta que no es así del todo, pues se han hecho experimentos de tal forma que a personas se les ha sometido a un aire pobre en oxígeno, o a situaciones en donde aumentan las necesidades de O2 (ejercicio), y aún así, la frecuencia de bostezos no aumentó; además, en este sentido tiene mayor eficacia un aumento de la frecuencia de respiración. Por otro lado, se ve que el bostezo provoca una activación del sistema nervioso vegetativo, aumentando los latidos por minuto, también supliendo al cerebro de más sangre, pero esta activación es igual o menos incluso que la que se consigue con un simple cambio de postura, por lo que no supone ninguna ventaja en este sentido.

La 2º que se plantea es la hipótesis del arousal (activación global cerebral): pues resulta que tampoco serviría pues se ve que existe una progresiva somnolencia antes y después del bostezo. Para abreviar, decir que el bostezo no produce arousal, pero para no desperdiciar por completo esta teoría, sí se ha visto que el bostezo aumenta la actividad motora, dispara un cambio de posición y esto sí aumenta el arousal.

Otra teoría interesante es la que relaciona el bostezo y la temperatura del cerebro: se experimentó poniendo bolsas frías y calientes en las frentes de los sujetos... pero finalmente se vio que no existía una relación clara... además para refrigerar el cerebro también sería más ventajoso un aumento de la frecuencia respiratoria. Esta teoría no parece ser la buena.

Otra más es la teoría de la presión auditiva: un aumento de ésta dispararía el bostezo, pero maniobras como el Valsalva, la deglución o la masticación son más eficaces... por tanto, no parece muy lógica esta teoría.

Y ahora pasamos a hablar de la hipótesis que más bases tiene, y que más se sustenta: la hipótesis de la función social/comunicativa del bostezo. Como de todos es sabido el bostezo aparece en situaciones de aburrimiento o cuando se tiene sueño, de este modo, el bostezar te sirve para decir a los otros miembros del grupo tu situación, te estás comunicando con ellos con un lenguaje no verbal.
Pero ¿por qué se contagia el bostezo?: resulta que se ha comprobado que cuando vemos a alguien (o incluso a un animal) bostezando, se activan una serie de zonas en el cerebro relacionadas con la empatía, imitación motora y comportamiento social... curiosamente donde se encuentran la llamadas "neuronas espejo", que como su propio nombre indica, nos sirven para el aprendizaje por imitación (muy importante en el niño pequeño, sobre todo a la hora de aprender el lenguaje) la empatía y manejo social entre otras cosas.
Como dato curioso, mencionar que se ha visto que en niños menores de 5 años no existe el contagio del bostezo; y éste sí se ha visto en primates y otro animales socialmente más avanzados.
Como colofón, parece ser que el bostezo es un remanente ancestral, que en nuestra sociedad tendría más bien poca importancia y/o utilidad, y su fisiología depende de un factor social importante.

Ya sí para terminar, diré que todo esto son resultados preliminares que no hay que tomar al pie de la letra, ya que por lo visto los estudios que se han hecho no son del todo completos, y no tienen una muy amplia base empírica, además de haber bastantes variables de confusión... quedan aún muchas cosas por saber en cuanto al esto, quizás una teoría más compendial, que incluya todas las hipótesis que he puesto pueda ser más lógica.

Sin embargo resulta curioso, sólo para darnos cuenta de todas las posibles alternativas que existen al típico: "el bostezo es para despertarse", también para que penséis y saquéis vuestras propias conclusiones.
Un saludo!

PD: os añado este enlace para aprender más de las "neuronas espejo"
http://www.redesparalaciencia.com/2644/redes/2010/redes-56-mentes-conectadas-sin-brujeria

Fuente: Guggisberg GA, Mathis J, Schnider A, Hess CW. Why do we yawn?. Neurosci. Biobehav. Rev. 34 (2010); 1267-76.


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