Esta estrada no es de opinión ni de nada, así que no os asustéis :)
Os pongo un enlace a una página web donde se puede escuchar el fondo marino, un sonido proveniente de 12 hidrófonos distribuidos por diferentes áreas marinas, según se puede ver en el mapa; con suerte podréis escuchar alguna ballena, delfín, cachalote... además que os viene el porcentaje de probabilidad para escuchar dichos animales. Disfrutadlo...
http://listentothedeep.net/acoustics/index.html
Idea que parte bajo la inspiración de un amigo, y poniendo en práctica una nueva afición que no había descubierto hasta ahora, nace ENDOYO... que con un "Bueno, aquí estamos de nuevo" introduce las diferentes entradas en un intento de poner a vuestra disposición información, curiosidades, opiniones y un largo etcétera sobre diversos temas, principalmente sobre CIENCIA y MEDICINA; y haciéndolo lo mejor que pueda, espero que os guste mi humilde blog donde plasmaré cosas que vayan pasando por ahí (siempre que pueda).
Sobre mí
domingo, 17 de octubre de 2010
martes, 12 de octubre de 2010
La eterna cuestión...
Stephen Hawking, ese gran genio, físico del siglo XX, dijo por primera vez hace poco que el mundo podía originarse y regirse por la leyes de la física actuales, sin la necesidad de la creencia de un ser creador, superior, omnipotente, es decir, según su teoría anula la existencia de Dios. Se basaba para decir esto en la teoría del multiverso, es decir, la existencia de otros universos paralelos donde seguramente habría vida inteligente, y también en el nuestro propio. El universo se crea y se destruye en un camino cíclico e infinito, donde las leyes de la naturaleza, por sí mismas, explican esta danza de destrucción y creación: del "Big-Bang", hasta la expansión máxima, y de nuevo vuelta atrás hasta el llamado "Big-Crunch" o el Gran Colapso; y de nuevo, vuelta a empezar. En todo esto, la existencia de un Dios creador, un ser omnipontente que le de vida a todo esto, resultaría redundante e ineficiente.
A grandes rasgos, esto es lo que vienen a decir una gran parte de los científicos, haciendo mella en la ya de por sí, difícil coalición ciencia-religión.
Empezaré diciendo que, ¿por que tanto empeño en descartar la existencia de Dios? No es en absoluto irracional el creer en dicha existencia, es más, creo que, al menos desde mi punto de vista, y de mi campo, hay muchas pruebas que podrían evidenciar la existencia de "algo" que mueve al ser humano, y a la vida en general.
No tratemos a Dios como un viejecito de barba blanca, es un ente, una energía, según mis creencias, y que de Él depende todo.
Conforme más me adentro en la medicina, más consciente soy de que por narices tiene que haber algo ahí, que posibilite el gran milagro que es la vida. Cuando estudio los genes, la enorme perfección en sus funciones, los "fallos" a propósito que cometen para adaptarse y evolucionar, a veces con tremendos consecuencias, pero necesarias ya que indican que esas combinaciones no son viables, y siguen buscando.... la gran complejidad del cerebro humano, la mente, como ya expliqué en otra entrada (http://jarb-endoyo.blogspot.com/2010/03/conferenciando.html) me hace pensar que tiene que existir un ser que haya posibilitado todo esto, y que por mucho que se descubra, se estudie y se profundice, siempre se generará más preguntas que respuestas, es el camino inevitable de la ciencia, que de por sí, siempre genera fe, siempre genera un ¿qué hay ahí detrás que explique por qué pasa esto?; y esta fe, al contrario de lo que pudiera parecer, siempre empuja a seguir profundizando ya a seguir aprendiendo... el hombre busca a Dios, ¡La Ciencia También!
La religión, la fe, y la ciencia no son ni serán nunca enemigas, sino complementarias; se ayudan entre sí; la religión nunca será base para decir "lo que hay después de aquí no sabemos qué es, así que será Dios" NO, este no es el razonamiento que por desgracia mucha gente piensa (de forma incorrecta) que impera en la relación ciencia-religión, haciéndola indigna e inútil.
Muchos autores, hablo desde la biología, como por ejemplo Charles Darwin con la Evolución de las Especies, intentaron desmentir a la religión... nada más lejos, creo que la potenció, y es que Dios es igual a Naturaleza, Dios creó las leyes de la naturaleza, por ello la relación Ciencia-Religión es perfectamente racional y factible, además de necesaria. La evolución es la secuencia y consecuencia lógica de la vida, de la naturaleza, por ende, de Dios. Obviamente no estoy de acuerdo con los creacionistas, como queda patente.
Bueno, ya este tema, enormemente subjetivo por otra parte, depende de las creencias de cada uno; yo aquí plasmo lo que pienso.
Un saludo a todos!
A grandes rasgos, esto es lo que vienen a decir una gran parte de los científicos, haciendo mella en la ya de por sí, difícil coalición ciencia-religión.
Empezaré diciendo que, ¿por que tanto empeño en descartar la existencia de Dios? No es en absoluto irracional el creer en dicha existencia, es más, creo que, al menos desde mi punto de vista, y de mi campo, hay muchas pruebas que podrían evidenciar la existencia de "algo" que mueve al ser humano, y a la vida en general.
No tratemos a Dios como un viejecito de barba blanca, es un ente, una energía, según mis creencias, y que de Él depende todo.
Conforme más me adentro en la medicina, más consciente soy de que por narices tiene que haber algo ahí, que posibilite el gran milagro que es la vida. Cuando estudio los genes, la enorme perfección en sus funciones, los "fallos" a propósito que cometen para adaptarse y evolucionar, a veces con tremendos consecuencias, pero necesarias ya que indican que esas combinaciones no son viables, y siguen buscando.... la gran complejidad del cerebro humano, la mente, como ya expliqué en otra entrada (http://jarb-endoyo.blogspot.com/2010/03/conferenciando.html) me hace pensar que tiene que existir un ser que haya posibilitado todo esto, y que por mucho que se descubra, se estudie y se profundice, siempre se generará más preguntas que respuestas, es el camino inevitable de la ciencia, que de por sí, siempre genera fe, siempre genera un ¿qué hay ahí detrás que explique por qué pasa esto?; y esta fe, al contrario de lo que pudiera parecer, siempre empuja a seguir profundizando ya a seguir aprendiendo... el hombre busca a Dios, ¡La Ciencia También!
La religión, la fe, y la ciencia no son ni serán nunca enemigas, sino complementarias; se ayudan entre sí; la religión nunca será base para decir "lo que hay después de aquí no sabemos qué es, así que será Dios" NO, este no es el razonamiento que por desgracia mucha gente piensa (de forma incorrecta) que impera en la relación ciencia-religión, haciéndola indigna e inútil.
Muchos autores, hablo desde la biología, como por ejemplo Charles Darwin con la Evolución de las Especies, intentaron desmentir a la religión... nada más lejos, creo que la potenció, y es que Dios es igual a Naturaleza, Dios creó las leyes de la naturaleza, por ello la relación Ciencia-Religión es perfectamente racional y factible, además de necesaria. La evolución es la secuencia y consecuencia lógica de la vida, de la naturaleza, por ende, de Dios. Obviamente no estoy de acuerdo con los creacionistas, como queda patente.
Bueno, ya este tema, enormemente subjetivo por otra parte, depende de las creencias de cada uno; yo aquí plasmo lo que pienso.
Un saludo a todos!
viernes, 8 de octubre de 2010
Cuando se va...
Hoy ha sido un día que me ha hecho pensar en una cosa, una idea, en que muchos pensamos, pero no somos capaces de mantenerla en la mente, y rápidamente intentamos tomar otra dirección.
Tal vez lo que intento transmitir es sobradamente sabido y reiterado hasta la saciedad, pero considero que nunca está de más volver a plasmarlo, al menos esta vez, desde mi punto de vista. Además me veo fuertemente influenciado por mis creencias, que a algunos os resultarán sinsentidos, o puede que incorrectas, pero os aseguro que esas mismas ideas me han ayudado hasta más no poder, y me han servido de apoyo.
Fue hace tiempo que viví la experiencia de una marcha; en concreto la de mi abuelo, hace ya 6 años. Pero, ¿en que me baso para decir que realmente no se fue del todo? Un alma humana, ese término al que se le ha dado un uso, en ocasiones abusivo, es algo real; una energía de inagotable poder, algo nuestro, y que a la vez no nos pertenece; si lo pensamos bien, nuestro cuerpo es sólo una carcasa donde reside esta energía infinita. ¿Qué pasa cuando morimos? ¿Adonde vamos? Preguntas sin una respuesta cierta, pero a las cuales podemos responder sin usar la razón, tan sólo el corazón.
Pienso que, esa alma, la de esa persona que tanto nos quiso en vida, nunca muere, y sí, mora en nosotros, dentro de nosotros, y también en nuestro alrededor, protegiéndonos, ayudándonos, cada vez que lo recordamos, provocando una lágrima y a la vez una sonrisa de afecto, de una manera o de otra.
Cuando acabamos, volvemos a lo que un día fue nuestro origen.
La muerte es algo que pertenece a la vida, son inherentes la una a la otra, sin remedio alguno; lo único que cuenta es cómo vivimos la parte que nos toca, cómo aprovechemos el tiempo que Dios nos ha dado, cómo marcamos nuestro viaje por este mundo; mucha gente habla de la inmortalidad, pero la verdadera inmortalidad, aquella que prevalecerá sobre todo, y la que realmente nos debe interesar es la huella que dejamos a las personas, cómo y de qué manera vamos a influir en su propia persona, en su vida, ésa, y no otra es la verdadera inmortalidad.
Por todo esto digo que, la muerte como tal no es el fin, ni tampoco absoluta; lo único que desaparece es el cuerpo, lo físico... pero lo que de verdad es un ser humano, su esencia, sigue viva, cada vez que lo recordamos e incluso cuando no, sigue ahí, de una forma u otra.
Espero que os guste esta entrada; algunos dirán que es demasiado empalagosa; pero si sólo intento plasmar una idea que tengo, transmitir una forma de pensar a los pocos que leéis este blog, pues soy culpable. Pensad si queréis por un instante en esto, y sobre todo en aquellas personas que se os fueron de vuestro lado, pero que en absoluto os abandonaron, sino que siguen ahí, con vosotros, y en absoluto deberemos deprimirnos por su recuerdo: en homenaje a todos ellos.
Un saludo!
Tal vez lo que intento transmitir es sobradamente sabido y reiterado hasta la saciedad, pero considero que nunca está de más volver a plasmarlo, al menos esta vez, desde mi punto de vista. Además me veo fuertemente influenciado por mis creencias, que a algunos os resultarán sinsentidos, o puede que incorrectas, pero os aseguro que esas mismas ideas me han ayudado hasta más no poder, y me han servido de apoyo.
Fue hace tiempo que viví la experiencia de una marcha; en concreto la de mi abuelo, hace ya 6 años. Pero, ¿en que me baso para decir que realmente no se fue del todo? Un alma humana, ese término al que se le ha dado un uso, en ocasiones abusivo, es algo real; una energía de inagotable poder, algo nuestro, y que a la vez no nos pertenece; si lo pensamos bien, nuestro cuerpo es sólo una carcasa donde reside esta energía infinita. ¿Qué pasa cuando morimos? ¿Adonde vamos? Preguntas sin una respuesta cierta, pero a las cuales podemos responder sin usar la razón, tan sólo el corazón.
Pienso que, esa alma, la de esa persona que tanto nos quiso en vida, nunca muere, y sí, mora en nosotros, dentro de nosotros, y también en nuestro alrededor, protegiéndonos, ayudándonos, cada vez que lo recordamos, provocando una lágrima y a la vez una sonrisa de afecto, de una manera o de otra.
Cuando acabamos, volvemos a lo que un día fue nuestro origen.
La muerte es algo que pertenece a la vida, son inherentes la una a la otra, sin remedio alguno; lo único que cuenta es cómo vivimos la parte que nos toca, cómo aprovechemos el tiempo que Dios nos ha dado, cómo marcamos nuestro viaje por este mundo; mucha gente habla de la inmortalidad, pero la verdadera inmortalidad, aquella que prevalecerá sobre todo, y la que realmente nos debe interesar es la huella que dejamos a las personas, cómo y de qué manera vamos a influir en su propia persona, en su vida, ésa, y no otra es la verdadera inmortalidad.
Por todo esto digo que, la muerte como tal no es el fin, ni tampoco absoluta; lo único que desaparece es el cuerpo, lo físico... pero lo que de verdad es un ser humano, su esencia, sigue viva, cada vez que lo recordamos e incluso cuando no, sigue ahí, de una forma u otra.
Espero que os guste esta entrada; algunos dirán que es demasiado empalagosa; pero si sólo intento plasmar una idea que tengo, transmitir una forma de pensar a los pocos que leéis este blog, pues soy culpable. Pensad si queréis por un instante en esto, y sobre todo en aquellas personas que se os fueron de vuestro lado, pero que en absoluto os abandonaron, sino que siguen ahí, con vosotros, y en absoluto deberemos deprimirnos por su recuerdo: en homenaje a todos ellos.
Un saludo!
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